En una industria donde la visibilidad suele depender de la exposición televisiva, Willam vuelve a colocarse en el centro de la conversación mediática. El actor, drag queen y exconcursante de RuPaul’s Drag Race habló abiertamente sobre los múltiples rechazos que ha enfrentado en distintos reality shows de alto perfil, al tiempo que confirmó un nuevo y ambicioso proyecto empresarial que marca un giro decisivo en su carrera.
Durante una entrevista con Kelly Mantle, Willam reveló que ha intentado ingresar en varios formatos televisivos sin éxito, pese a su amplia trayectoria y notoriedad pública. Entre los programas mencionados se encuentran The Traitors, Worst Chefs in America, House of Villains y Celebrity Big Brother. En el caso de The Traitors, el artista aseguró que incluso sostuvo reuniones formales vía Zoom, organizadas por su agente, lo que evidenciaba un interés inicial por parte de la producción. Aun así, nunca fue seleccionado.
La sorpresa de Kelly Mantle fue inmediata, especialmente al tratarse de programas que suelen apostar por figuras polémicas o con fuerte presencia mediática. Willam respondió con ironía, insinuando que su historial dentro del universo de Drag Race y su relación conflictiva con World of Wonder podrían estar influyendo en estas decisiones. “Están en The Traitors, deben tener Google”, comentó, dejando entrever que su nombre y su pasado televisivo no pasan desapercibidos para los productores.
Más allá de la frustración por estos rechazos, la entrevista también sirvió para confirmar que Willam no está dispuesto a depender únicamente de la televisión. Kelly Mantle recordó que, años atrás, el artista había manifestado su deseo de convertirse en una figura al estilo de Martha Stewart o Jeff Lewis, combinando personalidad mediática con una línea de productos para el hogar. Lejos de ser una idea abandonada, ese plan hoy se encuentra en plena ejecución.
Willam confirmó que abrirá su primera tienda física, llamada Goodwillum, enfocada en artículos para el hogar y textiles diseñados por él mismo. La apertura está programada para la última semana de mayo y representa el primer paso dentro de una estrategia de expansión comercial a largo plazo. El artista explicó que ha sido cauteloso al hablar del proyecto públicamente, consciente de lo volátil que puede ser anunciar iniciativas antes de que se concreten.
Este movimiento marca una clara transición: mientras los reality shows continúan cerrándole las puertas, Willam apuesta por construir un espacio propio, independiente de los formatos televisivos tradicionales. Su historia refleja una realidad cada vez más común entre figuras del entretenimiento: la necesidad de diversificar, reinventarse y buscar nuevas plataformas cuando la industria decide mirar hacia otro lado.
Así, entre vetos, casting fallidos y nuevas oportunidades fuera de la pantalla, Willam demuestra que su carrera no depende exclusivamente de la validación televisiva. Al contrario, parece estar encontrando en la reinvención empresarial una nueva forma de mantenerse relevante, visible y, sobre todo, en control de su propio relato.
